¿QUÉ ES UNA ALERGIA?
Aunque no se dé cuenta, su cuerpo está siendo atacado permanentemente por fuerzas externas. Normalmente, su sistema inmunológico responde a los hostiles invasores extranjeros, tales como bacterias y virus, pintándolos con unas proteínas específicas llamadas anticuerpos. Estos anticuerpos funcionan como balizas que le avisan a determinadas células inmunológicas especializadas que deben acudir de inmediato al sitio de la infección de manera que puedan desarmar y destruir a los atacantes antes de que causen daños en el organismo.

A veces, esta misma serie de reacciones se dispara sin motivo aparente por sustancias inofensivas y corrientes. A esta afección se la conoce como alergia, y la sustancia ofensiva se llama alérgeno. Cada vez que uno entra en contacto con un alérgeno, determinadas células del cuerpo liberan sustancias químicas (tales como histamina y leucotrienos), que dan como resultado uno o más síntomas que le atribuimos a la alergia: eritema, hinchazón, comezón en ojos, goteo de nariz y problemas respiratorios. A esta respuesta inmunológica anormal se la llama reacción alérgica.

DATOS SOBRE LAS ALERGIAS
En los Estados Unidos, el número de
afectados por alergias alcanza los 50
millones.
El factor hereditario es clave en el
desarrollo de las alergias.
Las enfermedades alérgicas son la sexta
causa de enfermedades crónicas más importante en los Estados Unidos.
Se calcula que con el aumento del ausentismo y la reducción de la productividad a causa de las alergias, las empresas estadounidenses pierden más de $250.
Los alérgenos de perros y gatos están presentes en todos los hogares de los Estados Unidos; no sólo en aquéllos donde hay mascotas.
Fuente:
Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología
PRINCIPALES CAUSAS DE ALERGIAS
Ingeribles
Los ingeribles son sustancias que ingresan en el organismo a través de la boca. Aquí se incluyen:

Alimentos - La Red de Anafilaxis y Alergias Alimentarias ha identificado ocho alimentos que son responsables de más del 90% del total de las reacciones alérgicas a los alimentos. Éstos son: miel, huevo, maní, frutas secas (nuez, castaña, etc.), pescado, mariscos, soja y trigo. Las alergias alimentarias son más comunes en los niños. Su sistema digestivo es más propenso a absorber grandes partículas proteicas que pueden provocar las alergias.

Medicamentos - La alergia a los medicamentos por lo general ocurre luego de la primera exposición y puede empeorar cada vez más con exposiciones posteriores. Los medicamentos comunes que provocan reacciones alérgicas son los antibióticos, la insulina inyectable y la aspirina.

 

Inhalantes
Un inhalante es cualquier sustancia proteica inhalada por la nariz o la boca. Hay diferentes tipos de alérgenos inhalantes, entre los cuales se encuentran el polen, las esporas de moho, la caspa de animales y los ácaros del polvo de la vivienda.

Alergias por contacto
Los causantes de las alergias por contacto son los alérgenos que ingresan al organismo a través de la piel. Estos incluyen: polvos, lociones, perfumes, ciertos metales (tales como broches o alhajas de mala calidad), látex, productos de limpieza y residuos de jabón en la ropa.

Otras causas
Entre otros factores no específicos que pueden agravar una alergia, se encuentran la humedad, la temperatura (especialmente el frío), las infecciones y el humo de segunda mano.
 
INDICIOS Y SÍNTOMAS DE ALERGIAS
Estos son los síntomas más conocidos de una alergia:
 
Goteo de nariz
Presión en nariz y mejillas
Ojos llorosos
Oídos se tapan y destapan
Picazón en la naríz, ojos y paladar
Ojeras
Estornudos
Urticaria
Nariz tapada
 
A esta lista, Judy Tidwell, una autoridad en la materia, le agrega los siguientes síntomas de enfermedades alérgicas que, aunque no son tan conocidos, son igualmente importantes:
 
Problemas atencionales
Comezón cutánea
Anafilaxis
Dolores articulares
Asma
Dolores musculares
Ardor en los ojos
Pólipos nasales
Constipación
Náuseas
Tos
Drenaje sinusal
Dermatitis
Aceleración del pulso
Depresión
Asfixia
Diarrea
Erupción cutánea
Dificultades para tragar
Problemas para dormir
Distracción
Ronquera
Mareo
Hormigueo nasal
Eccema
Cansancio
Eritema
Vértigo
Dolores de cabeza
Vómitos
Palpitaciones
Respiración sibilante
Limitación del olfato
 
Problemas de conducta/irritabilidad
 
¿CÒMO SE PUEDEN EVITAR LOS ALÈRGENOS?
Siga estos pasos lógicos para evitar reacciones a alérgenos comunes:

Polen
Báñese o dúchese antes de acostarse para enjuagarse el polen y otros alérgenos alojados en el pelo y la piel. Trate de restringir el tiempo que pasa al aire libre en épocas de polinización, especialmente en días secos y ventosos. Mantenga las puertas y ventanas cerradas y use aire acondicionado en su casa y en su automóvil.

Moho
Usted puede reducir la cantidad de moho en su hogar quitando las plantas de interior y lavando con frecuencia las cortinas de la ducha, las ventanas del baño, las paredes con humedad, las áreas con putrefacción seca y los cestos de basura. Para eliminar el moho mezcle lejía de uso doméstico y agua. No alfombre baños u otras habitaciones donde suela haber humedad y utilice pintura antihongos en lugar de empapelado. También puede que ayude reducir la humedad del hogar al 50% o menos (un deshumidificador puede ayudarlo a hacer esto).

Caspa de mascotas
Si sus alergias son severas, puede que tenga que buscar otro hogar para sus mascotas, o por lo menos mantenerlas afuera. A menudo, la caspa de perros y gatos que se acumula en el hogar tarda cuatro semanas o más en extinguirse, de modo que si prueba sacando a su mascota por un plazo corto puede que no le sirva de mucho.

Polvo y ácaros del polvo
El polvo de la vivienda es un lugar propicio para muchos alérgenos, en especial para los ácaros del polvo. Los ácaros del polvo son seres vivos diminutos que se encuentran en la ropa de cama, colchones, alfombras, muebles tapizados y animales de peluche. Se alimentan de las escamas de piel muerta que se desprenden de los seres humanos. Si se mantiene la humedad de los ambientes por debajo del 50%, se reducirá en gran medida la posibilidad de que los ácaros sean un problema. También ayudan los purificadores de aire, la ropa de cama anti alérgica y los filtros HEPA en las aspiradoras.

COMBATA LA ALERGIA DE UN MODO NATURAL CON EL GOJI

Es importante recordar que la alergia no es el resultado de un exceso o una falta de actividad del sistema inmunológico; la causa radica en una anomalía del mismo. Afortunadamente, la medicina tradicional asiática ya demostró hace mucho que las respuestas inmunológicas anormales pueden tratarse satisfactoriamente, sin tener que recurrir a drogas agresivas.

En Asia, la cereza de goji se ha utilizado durante siglos como uno de los principales tratamientos contra la alergia. Según el célebre etnobotánico, Dr. James A. Duke, el goji es un inmunomodulador – una sustancia de refuerzo que puede equilibrar y normalizar una respuesta inmunológica anormal.

EL GOJI NORMALIZA LAS FUNCIONES INMUNOLÓGICAS

Según un estudio sobre la cereza de goji que apareció en el Journal of the Beijing Medical University (1992), el goji reduce los anticuerpos relacionados con las reacciones de tipo alérgico, lo cual supuestamente se logra mediante mecanismos de estímulo de linfocitos T CD8(+) y regulación de citocinas.

En una reseña de la investigación publicada en Recent Advances in Chinese Herbal Drugs, el Dr. Zhou Jinhuang señala que los polisacáridos de la molécula maestra del goji mejora la respuesta inmunológica humoral y aquélla mediada por células, lo que incrementa la actividad normal de los linfocitos T, las células T citotóxicas y las células asesinas naturales.

DOSIS HABITUAL

Para todas las afecciones alérgicas, los estudios sugieren una dosis diaria de 2 a 4 onzas de jugo de goji estandarizado de alta calidad, a la hora de la comida.